lunes, diciembre 28, 2009
Brindemos.
¡Brindemos!
domingo, diciembre 27, 2009
Nuevo año, nuevas intenciones
Curarme las heridas, porque ya no soy adicto a tu dolor.
Aprender a cerrar la boca, para que el silencio tome la palabra.
Dejar de dar la cara, para que no tengas a tiro mi otra mejilla.
Tomar un nuevo camino, para no tropezar más en tu piedra.
No bailar con el fracaso, aunque se deje agarrar.
Reencontrar mi rumbo, para escapar de tu laberinto.
Romper con la debilidad, para no caer en tu tentación.
No soñar con imposibles, para vivir las realidades.
Contar alguna mentira, porque se me han acabado las verdades.
Quitarle lastre a mi memoria, porque pesa demasiado.
Perder el equipaje, porque ya no lo necesito.
Ser infeliz, para poder ser feliz de vez en cuando.
*Posología: Tómese uno con cada uva el 31 de Diciembre.
Estos propósitos son una nueva genial reflexión de albertpelias
sábado, diciembre 26, 2009
Reflexiona, es Navidad
En el XLSemanal, Paulo Coelho explica el desarrollo de este "experimento social". Después de haberlo leído, me quedo con este párrafo:
¿Me habría detenido yo a escuchar a Joshua Bell? No lo sé. Creo que, como todo el mundo, yo también estoy condicionado por los ritos del arte, como son los teatros, los precios caros y cosas de ese tipo. Pero la noticia me sonó como una alerta: si no disponemos de un momento para pararnos y escuchar a uno de los mejores violinistas del mundo, ¿qué cantidad de otras cosas bellas no estaremos perdiendo en nuestra vida?
Por desgracia, creo que nos perdemos demasiadas. Tenemos que intentar percibirlas con más nitidez, ¿no?
P.D. La muestra videográfica
jueves, diciembre 24, 2009
Corazón dividido
Larga vida al rock and roll
martes, diciembre 08, 2009
Y voy y me topo con Rose Tattoo
Aquí os dejo Rock 'n' Roll Outlaw. De categoría.
domingo, diciembre 06, 2009
jueves, diciembre 03, 2009
20 años
Fernando Martín rompió el molde del jugador de baloncesto de la época. No solo por su buen hacer en la pista si no, más bién, por su carisma, su carácter ganador y su entrega.
En aquellos días, representó una ruptura en la mentalidad del deporte en España.
Los que tuvimos la suerte de verle en la cancha aprendimos que en el deporte, para ser el mejor, no solo vale jugar bien, es indispensable la garra, la fuerza y el pundonor.
Descanse en paz.
martes, diciembre 01, 2009
Cibermaratón. Enfermos olvidados
Gracias a todas las personas que, de vez en cuando, nos recuerdan que somos privilegiados.
jueves, noviembre 26, 2009
Ciencia ficcion

Via
miércoles, noviembre 25, 2009
Te recordamos, Farrokh
Desde aquí, mi mas sentido homenaje a su figura y a lo que ha representado para la música y, en consecuencia, para mí.
Te recordamos, Farrokh.
miércoles, noviembre 18, 2009
lunes, noviembre 16, 2009
Esencia artística visual
Sabia reflexión de Antonio Sanjuan.
Permítanme un pequeña pataleta de fin de semana. Es que estoy hasta los mismísimos del sistema educativo español, de los profesores españoles, de los padres españoles y seguramente de los políticos españoles responsables de este disparate sociopedagógico en el que se desenvuelven unos niños, adolescentes y jóvenes que son hormonalmente como siempre pero que se han convertido en unas víctimas-verdugo sin precedentes.
Lo malo es que llevo años siendo padre, profesor y, algunos menos, responsable o culpable parcial de un par de planes de estudio. Odioso, vamos.
Los profesores somos culpables por muchas razones, pero sobre todo por no plantarnos y decir hasta aquí hemos llegado. De novatos disimulamos nuestras inseguridades preparando clases repletas de intenciones hasta reventar. De veteranos nos amargamos después de haber construido un discurso a medio camino entre la autojustificación, lo esencial de tal o cual conocimiento que realmente es prescindible, y el reproche a los alumnos, a sus padres y a la sociedad en general. Los profesores hemos permitido que todo el mundo nos mande en todo, hemos renunciado tanto a nuestra autoritas e independencia que nos consolamos con arbitrariedades aisladas, exámenes que muchos colegas no aprobarían, o, por el contrario, la dejadez y la supervivencia.
Los padres no estamos mucho mejor. La reducción y el retraso de los nacimientos ha convertido a estos padres tardíos, acomodados y ocupados como nunca, en seres extasiados ante las gracietas de su descendencia, sin tiempo para decir no, aunque les obligue a usar el powerpoint de la oficina para prepararles a última hora el trabajo de clase, preguntándoles la lección a las diez de la noche, cagándose en la madre del docente que encarga los deberes, abarrotando las gradas de las fiestas escolares o los partidos porque el cine americano nos ha contado los traumas que cogen los peques si no vamos al espectáculo de Halloween y les grabamos en vídeo. Lo curioso es que no hemos logrado que beban o droguen menos, ni hagan más deporte, ni se responsabilicen más que nuestra propia generación.
Y el sistema, con los políticos, los pedagogos, las editoriales, etc no para de pervertirse con las reformas globales o parciales, la multiplicación de asignaturas, la superficialidad, los horarios funcionariales, los localismos las peleas lingüísticas, los planes de estudio sin sentido fruto de negociaciones de intereses casi nunca confesados aunque siempre evidentes: el dinero y el poder. Coger un libro de texto y cabrearse es más fácil que hacerlo con un periódico o un telediario, para que luego hablen de los periodistas. Ver lo que se hace con la política de centros, el transporte, los contenidos, los colegios y universidades públicas y privadas, eso sin entrar en todo lo relacionado con la investigación, las subvenciones, la evaluación de méritos o los presupuestos, ver todo esto, digo, sin deprimirse es como para ganar el premio nobel a la estabilidad emocional.
Lo dicho. Una pataleta.
¿Una solución? Simplificar. Saber lo que se quiere conseguir y aprender cómo hacerlo. Pero por favor, no quiera conseguir muchas cosas a la vez. Quién mucho abarca...
Vía Antonio Sanjuan
domingo, noviembre 08, 2009
Los niños del cable
domingo, noviembre 01, 2009
Elvis ha abandonado el edificio
Vía Point Blank
lunes, octubre 12, 2009
martes, octubre 06, 2009
domingo, septiembre 27, 2009
Feliz cumpleaños, Jefe.
!Happy Birthday, Boss!
miércoles, septiembre 23, 2009
miércoles, septiembre 16, 2009
martes, septiembre 15, 2009
miércoles, septiembre 09, 2009
El que tuvo, retuvo
Lady Dottie & The Diamonds
martes, septiembre 01, 2009
jueves, agosto 27, 2009
lunes, agosto 17, 2009
Elvis, hace 32 años que terminó su vida y comenzó su leyenda
Ha fallecido Les Paul
Dio nombre la famosa Gibson Les Paul.
Descanse en paz
lunes, agosto 03, 2009
jueves, julio 23, 2009
Autenticidad
domingo, julio 19, 2009
When I was younger ...
…cuando los Reyes eran Magos.
…cuando la felicidad tenía forma de cromo.
…cuando un problema era no hacer los deberes.
…cuando mis padres no tenían defectos.
…cuando jugaba con chapas, no con sentimientos.
…cuando los cuentos eran de Caperucita.
…cuando el amor no tenía postdatas.
…cuando no conocía la melancolía.
…cuando mis amigos no tenían excusas.
…cuando no había roto nunca un plato.
…cuando no existía el pasado, y el futuro era mañana.
…cuando todas mis cartas eran comodines.
…cuando vivir no era una carrera de obstáculos.
Vía albertpelias
domingo, junio 28, 2009
Al César lo que es del César
Descanse en paz.
viernes, junio 19, 2009
sábado, junio 13, 2009
jueves, junio 11, 2009
martes, junio 09, 2009
Poesía de Fray Junípero (1713 - 1784). La vida sigue igual.
DÉJAME
DORMIR, MAMÁ
Hijo mío, por favor,
de tu blando lecho salta.
Déjame dormir, mamá,
que no hace ninguna falta.
Hijo mío, por favor,
levántate y desayuna.
Déjame dormir, mamá,
que no hace falta ninguna.
Hijo mío, por favor,
que traigo el café con leche.
Mamá, deja que en las sábanas
un rato más aproveche.
Hijo mío, por favor,
que España entera se afana.
¡Que no! ¡Que no me levanto
porque no me da la gana!
Hijo mío, por favor,
que el sol está ya en lo alto.
Déjame dormir, mamá,
no pasa nada si falto.
Hijo mío, por favor,
que es la hora del almuerzo.
Déjame, que levantarme
me supone mucho esfuerzo.
Hijo mío, por favor,
van a llamarte haragán
Déjame, mamá, que nunca
me ha importado el qué dirán.
Hijo mío, por favor,
¿y si tu jefe se enfada?
Que no, mamá, déjame,
que no me va pasar nada.
Hijo mío, por favor,
que ya has dormido en exceso.
Déjame, mamá, que soy
diputado del Congreso
y si falto a las sesiones
ni se advierte ni se nota.
Solamente necesito
acudir cuando se vota,
que los diputados somos
ovejitas de un rebaño
para votar lo que digan
y dormir en el escaño.
En serio, mamita mía,
yo no sé por qué te inquietas
si por ser culiparlante
cobro mi sueldo y mis dietas.
Lo único que preciso,
de verdad, mamá, no insistas,
es conseguir otra vez
que me pongan en las listas.
Hacer la pelota al líder,
ser sumiso, ser amable
Y aplaudirle, por supuesto,
cuando en la tribuna hable.
Y es que ser parlamentario
fatiga mucho y amuerma.
Por eso estoy tan molido.
¡Déjame, mamá, que duerma!
Bueno, te dejo, hijo mío.
Perdóname, lo lamento.
¡Yo no sabía el dolor de cabeza
que produce el Parlamento! .....
domingo, mayo 31, 2009
jueves, mayo 21, 2009
lunes, mayo 18, 2009
Bichos increibles y tenaces
todas partes, y que si te embarazas, el planeta entero parece atravesar
una epidemia de barrigona gravidez. Puede que nuestro cerebro sólo sepa
mirar aquello que nos obsesiona, o puede que los acontecimientos vengan
en rachas. A veces la vida encadena momentos espléndidos. Pero otras veces los hados se ponen tenebrosos y empiezan a menudear a tu alrededor las historias tristes.
Por ejemplo, tengo una amiga, una violinista profesional joven y
estupenda, que ha sufrido un accidente y se ha hecho un estropicio
monumental en la muñeca y en el codo. Se recuperará, pero con esfuerzo
y una buena dosis de ansiedad suplementaria. A menudo el destino es así
de juguetón y malicioso: avería brazos de violinistas, piernas de
deportistas, ojos de pintores. Al mismo tiempo, otro amigo, una de las
personas más bondadosas que he conocido en mi vida, un tipo luminoso,
ha adoptado a un niño de cinco años procedente de un país lejano. Y
después del infinito trabajo que supone una adopción legal, de los años
de papeleo, de los nervios y la angustia y la esperanza, de haberse
pasado tres meses en una ciudad remota e incomprensible para recibir a
su hijo, resulta que el pequeño sufre accesos de cólera tan violentos y
continuos que mi amigo está herido, mordido, con moratones. No se sabe
si el pequeño padece alguna enfermedad y la vida se ha transmutado
súbitamente en una pesadilla.
Sí, Ésa es la palabra exacta: pesadilla. Los ciudadanos de las ricas
sociedades posindustriales vivimos dentro de un espejismo de seguridad,
como si no pudiera o no debiera sucedernos nada malo, como si los
reveses de la vida, incluyendo cosas tan naturales como la vejez y la
enfermedad, fueran una completa anomalía, algo que no tendría que
pasarte. Por eso, cuando el dolor llega, cae como una guillotina sobre
nosotros, como una pesadilla insoportable. Y déjenme decirles algo duro
de oír: el dolor siempre llega, antes o después.
No hay vida sin su cuota de sufrimiento. Soy una ferviente lectora de
los libros de biografías, y siempre me inquietó esa frase tan común en
muchas de estas obras: "Ésa quizá fuera la última época de verdadera felicidad de Fulano, porque al poco tiempo...".
Y ahí añadían que llegaba la enfermedad, o la muerte de alguien
querido, la cárcel, la guerra, la desgracia. El comienzo de la maldita
pesadilla.
Uno no suele hablar de estas cosas. El sufrimiento, en nuestra sociedad, es
algo que resulta inadecuado, inconveniente, sucio. Algo que hay que
ocultar. Pero, ¿cómo vamos a aprender a manejar ese dolor si ni
siquiera somos capaces de nombrarlo? Cuando cae sobre nosotros la
cuchilla de una desgracia, se produce, en primer lugar, una obsesión
temporal. Piensas en tu ayer intacto e inocente, antes de que
ocurriera. Si no me hubiera subido al coche del accidente, piensa la
violinista. Si no hubiera tenido la idea de adoptar, tal vez piense mi
amigo (en realidad, también podría haberle sucedido con un hijo
biológico). Si pudiera regresar al ayer, antes de que me dijeran que
estaba enfermo, o que mi esposa había muerto, o que... Añoras con
desesperación lo que tuviste, es decir, esa normalidad que seguramente
no apreciaste lo suficiente mientras la tenías. He aquí el primer
aprendizaje esencial que deberíamos intentar extraer de la certidumbre
de la desgracia: la felicidad es la falta de dolor y hay que intentar disfrutar de lo que se tiene. Es un pensamiento obvio, pero dificilísimo de llevar a la práctica.
Pero las calamidades te enseñan algo aún más importante: te descubren la asombrosa capacidad de resistencia que todos tenemos. El ser humano es un bicho increíble:
no sólo aguanta casi cualquier cosa, sino que además se adapta, se
regenera, reescribe la realidad y se reconstruye. Es muy posible que mi
amiga violinista termine progresando como intérprete, porque el
esfuerzo por recuperarse y el dolor del proceso puede hacer que mejore
y ahonde su ejecución. Y es muy posible que el hijo de mi amigo se
tranquilice y adapte, y que él termine siendo especialmente feliz al
saber que ha salvado a un niño con problemas de un futuro de infierno.
No estoy contando una novela rosa: la realidad ofrece todo el tiempo
ejemplos de este tipo. Incluso en los dolores sin remedio, en la muerte
y los duelos, somos capaces de seguir adelante y volver a encender una
luz en las sombras. Somos animales tenaces y llenos de vida. Es lo que nos ha hecho triunfar como especie.
Rosa Montero
EL PAÍS SEMANAL
martes, mayo 12, 2009
Otra gran pérdida
Descansen en paz. Larga vida a la música.

domingo, abril 26, 2009
Datos personales
Madrid 2020

Queen

The Stone Pony

El origen de Springsteen